Vivir en coherencia

“Simplemente se tú”. Seguramente has leído o escuchado esta frase en alguna publicidad o algún anuncio. Parece que “está de moda” ser uno/a mismo/a. Y, al mismo tiempo, lo lógico sería que ser quien se es fuera lo natural sin ningún tipo de esfuerzo (ya que no podemos ser otra cosa que nosotros/as mismos/as). Sin embargo esto a veces se complejiza y vivir siendo quienes somos, termina siendo un acto de mucho coraje.


Ser quien eres es tu mayor poder y al mismo tiempo, paradójicamente, tu única posibilidad. Vivir en coherencia con quien eres es la llave de la felicidad y, al contrario, cuando vives en disociación y piensas una cosa pero dices otra; quieres una cosa y haces lo contrario, etc. aparece la frustración y el malestar. ¿Te suena? ¿Cuántas veces, por complacer a otra persona o por miedo a ser rechazado/a o criticado/a, te comportas de alguna manera que internamente te genera un profundo malestar y una sensación de incomodidad o de disociación?


Como dijo Oscar Wilde: “Sé tú mismo. Los demás puestos ya están ocupados”.

Realizar un proceso de autoconocimiento es importante y necesario para que puedas cambiar algunas de estas actitudes y que las acciones que generes estén más en sintonía con lo que realmente deseas y lo que verdaderamente te representa como persona. Solamente indagando en tu interior y descubriendo aspectos de ti mismo/a, vas a poder realizar un cambio en verdadera coherencia contigo y una transformación real.

A lo largo de mi recorrido como psicóloga, acompañando a distintas personas en su proceso de desarrollo personal, me he dado cuenta de cómo el trabajo con herramientas creativas enriquece profundamente el autoconocimiento y colabora en el acercamiento a esta coherencia. Y esto ocurre porque las herramientas creativas apelan al pensamiento intuitivo y utilizan canales de expresión menos lógicos y analíticos, por lo que a veces resulta más sencillo desbloquear alguna emoción bloqueada que, desde la palabra sería más complicado. Todas las personas tenemos aspectos inconscientes, es decir, aspectos que no conocemos y a los cuales no podemos acceder, pero que operan y se manifiestan en nuestro cotidiano. Las herramientas creativas nos sirven como puentes o vehículos para acceder a estos aspectos inconscientes y hacerlos conscientes; es decir, para “darnos cuenta” de lo que generaba el conflicto y destrabar aquello que estaba bloqueado. Es como encender una luz e iluminar lo que estaba a oscuras. Por eso, las herramientas creativas nos ofrecen este recurso tan valioso y de ahí que tengan un gran poder revelador y transformador.

A medida que crecemos y nos hacemos adultas, las personas vamos inhibiendo y bloqueando nuestros propios deseos, ¿te suena?. ¿Cuántas veces a lo largo de tu vida te dijeron que no eras bueno/a en esto o aquello? ¿Que esto no era para ti (aunque fuera lo que más te gustara hacer), que esto o aquello se hacía de esta manera (y no de la forma en que tú lo estabas haciendo)?, etc. Y, si te lo creíste, ¿cuántas veces te lo sigues repitiendo ahora tú en la actualidad? Todos/as tenemos un juez interno que nos aleja de nuestro potencial creativo y, muchas veces, de nuestros verdaderos deseos. Y de esta forma vamos abandonando nuestra verdadera identidad y pasando a vivir siendo incoherentes con nosotros/as mismos/as. Pero si te fijas bien, esta es solo una voz en tu diálogo mental. La buena noticia es que ¡hay muchas otras voces!.

Al trabajar con recursos creativos, empiezan a emerger otras voces de tu interior más vinculadas a la autoconfianza. Desarrollar tu autoconocimiento tiene que ver con liberarte de prejuicios, desarrollar tu expresión y ampliar tu mirada y tus posibilidades de acción. Y eso te genera mucha vitalidad y empoderamiento.


Muchas personas asocian las herramientas creativas a un trabajo artístico o a aprender algún tipo de técnicas artísticas. Los recursos creativos son efectivamente herramientas que tomamos del arte pero no los usamos con una función técnica. No tiene que ver con eso. No se trata sólo de desarrollar tu área artística. Sino de entender tu propia vida como una obra de arte, reconociéndote a ti mismo/a como el/la protagonista de tu propia vida. La creatividad puede desarrollarse y no son únicamente creativas las personas que se dedican profesionalmente al arte en cualquiera de sus variantes; tiene que ver con pensar en nuevas ideas, o en hacer “lo mismo” de forma diferente. Con TENER EL CORAJE DE HACER ALGO NUEVO.


Vigotski defiende la idea de que la creatividad existe en todos los seres humanos y que lo único que hay que hacer es desarrollarla. Es una semilla que todas las personas tenemos en nuestro interior y que si la regamos y generamos las condiciones adecuadas, va a crecer y a florecer. Como dice Julia Cameron en su maravilloso libro, El camino del artista: “más que nada, la recuperación de la creatividad es un ejercicio de apertura mental. Represéntate la mente como una habitación con la puerta ligeramente abierta; abrir un poquito más la puerta corresponde a lo que llamamos apertura mental”.


Realizar un proceso de transformación con herramientas creativas te permite SALIR DE PATRONES DE COMPORTAMIENTO ADQUIRIDOS, y esto te posibilita enriquecer más tu vida y desarrollar o redescubrir nuevos recursos internos para vivir una vida más plena y en coherencia con quien eres. Y además, al encontrar nuevas formas de hacer las cosas, puedes desarrollar más permeabilidad frente a los cambios y esto te va a permitir vivirlos con una mayor calma y asertividad, y disminuir la ansiedad.

Todos (tú también) tenemos la posibilidad de transformarnos y de desplegar nuestras potencialidades día a día. Como ser humano tienes derecho a ser feliz y cuentas con los recursos para hacer de tu vida una obra de arte. ¿Te animas a realizar un proceso de crecimiento personal a través de las herramientas creativas, para vivir tu vida en plenitud y coherencia? Yo te acompaño.




7 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo