Estar presente no necesariamente es estar feliz todo el rato
- Adriana Laborda Orte

- 30 jun
- 2 min de lectura
A veces es acompañarte en un momento delicado.
A veces es llorar en el hombro de una amiga
A veces es acompañar el envejecimiento de un ser querido.
A veces es aburrirte con esa conversación.
Estar presente es estar disponible a lo que hay. Y "lo que hay" no siempre es bonito.
Estar presente es no escaparte de cómo estás. Es dejar de usar el móvil, la comida, el exceso de trabajo para evadirte y no sentir. Es decir: "vale, esto es lo que está pasando, y no me escapo". Estar presente te lleva a sentir y negar lo que sientes te genera un tensión constante en el cuerpo.
Cuando decides no escaparte, aunque lo que haya sea tristeza o aburrimiento, ocurre que DEJAS DE LUCHAR (y la lucha interna es lo que realmente nos agota). Poder habitar tu propia vida (con sus bajadas y sus subidas) sin tener que huir de tí, te hace sentirte más libre.
Y es que nos hemos creído que estar presente es una especie de estado de flow constante donde todo fluye y eres feliz.
Y la verdad es que muchas veces, tiene más que ver con sentarte con la tristeza de un duelo, con sostener el aburrimiento de una conversación o con mirar de frente tu cansancio sin correr a buscar una distracción.
La PRESENCIA no siempre es un estado de felicidad, es un estado de HONESTIDAD y AUTENTICIDAD

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Cada vez que huyes de cómo te sientes, te pierdes un poco de tí y cada vez que te quedas (aunque duela, aunque aburra, aunque sea incómodo)te estás eligiendo, te estás habitando.
Para mí dejar de escaparme ha sido sin duda, una de las herramientas más potente que he encontrado en mi vida, tanto en terapia como en Biodanza.
Porque si, una de las cosas que se consiguen en Biodanza es estar cada vez más presente.



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